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#ESP - ENTREVISTAS

#ESP – Oriol Pibernat – Director de EINA Centro Universitario de diseño y arte

12 feb , 2015  

Oriol Pibernat. Estudió diseño e historia del arte y durante años se ha dedicado a la crítica de diseño y al comisariado de exposiciones, así como a la docencia y la investigación. Dan cuenta de ello algunas decenas de artículos y algún libro. Ha sido miembro de la junta del FAD, Fomento del arte y el diseño, jurado de los Premis Ciutat de Barcelona, etc. Actualmente es patrono de la Fundación Historia del Diseño y director de EINA, centro universitario de diseño y arte de Barcelona adscrito a la Universitat Autònoma de Barcelona.

¡Aquí os dejamos con su entrevista!

¿Cuáles son los elementos principales que se tienen en cuenta en el momento de valorar la calidad de un logotipo en general? ¿y en los festivales?

Existen elementos de valoración que son comunes a cualquier signo de identidad, como lo es un logotipo. Los aspectos más elementales son que el logo sea legible y reproducible en cualquier condición al que se le someta (papel o soporte digital, blanco y negro o color, tamaño grande, medio o pequeño, etc.). Son condiciones que tienen que ver con el sentido común, aunque resulta verdaderamente curioso lo que llegan a desatenderse. Los otros dos elementos cruciales son la ocurrencia y la pregnancia (perdónese los tecnicismos) lo que quiere decir, simplemente, que el logo sea suficientemente original como para no confundirse con los demás y que tenga cualidades visuales y comunicativas suficientes para que nos acordemos de él o, como mínimo, que alcancen para distinguirlo de los otros. Sólo así se logra que un signo de identidad identifique, que era el propósito…  Que un logotipo sugiera el tema del que trata tal vez no sea imprescindible pero sin duda ayuda. En todo caso, lo prescriptivo es que no haya incompatibilidad entre lo que un logo sugiere y la entidad o evento que representa. Puesto que la creatividad no es una cuestión de química sino, en todo caso de alquimia, no hay garantías que, cumpliendo con los cinco elementos señalados, tengamos un buen logotipo. Incluso a veces, es preferible sacrificar algo de legibilidad en favor de la originalidad y, de la misma manera, un giro semántico puede resultar útil a la condición mnemotécnica. En fin, el buen logotipo lo reconocemos porque nos atrae de forma intuitiva y, sólo después si resiste, nuestro análisis racional.

Lo dicho hasta aquí vale tanto para un festival como para un banco. La diferencia es que un banco no suele conectar con ninguna de nuestras aficiones. Nuestras simpatías respecto a él suelen ser entre nulas y escasas. Con un festival ocurre justo lo contrario, por ello es un buen tema para hacer algo diferente y creativamente interesante, pues la cultura y la creatividad “son los temas” que están sobre la mesa en cualquier festival.

Después de haber estudiado detenidamente una gran suma de logotipos de festivales españoles, ¿cuál es vuestra opinión de los mismos en relación a su calidad, a su correspondencia con la temática, los valores o la esencia del festival, etc…? ¿qué aspectos consideráis positivos y cuáles creéis que deberían mejorar?

Hay algunos buenos logotipos, sin duda. Pero también abundan muchos grafismos que pecan de ingenuos, que no cumplen ningún requisito elemental o que, sin más, son estéticamente dudosos. Supongo que los festivales nacen y se deben a condiciones muy distintas. Imagino que algunos responden a la iniciativa particular y entusiasta de un grupo de promotores y otros, en cambio son el resultado de una política administrativa de tal o cual  ciudad o pueblo. Podrían ser dos circunstancias en que o no se da el debido valor a la identidad visual y el logotipo se resuelve o bien de manera amateur, o bien convocando concursos de dudosos resultados. Creo que la imagen de un festival es tan importante como su programación y, particularmente, tiendo a desconfiar de lo que me ofrecen unos programadores que no saben gestionar sus recursos visuales.

Como se percibe, ya no estoy hablando únicamente del logotipo. El logotipo es importante como elemento identificador, sin embargo vale poco si no se dan buenas aplicaciones y nada si las campañas del festival carecen de calidad visual o comunicativa.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, ¿qué consejos daríais a los responsables de los festivales en el momento de crear el logotipo del festival?

No digo que no pueda salir un excelente logotipo de un entorno no profesional… Pero sí que es una circunstancia estadísticamente poco frecuente. Yo recomendaría olvidarse de los concursos o “del amigo que sabe dibujar” y acudir a la solvencia profesional de los diseñadores, jóvenes o menos jóvenes, da lo mismo. A menudo los festivales parten de iniciativas locales, pero tampoco veo razón para limitar los paralelos y los meridianos en la búsqueda de un diseñador. Como se hace con cualquier otro tipo de servicios, lo importante es que sea lo mejor posible -dentro de los recursos que se disponen-, no que sea étnicamente afín.

Ahora bien, por lo dicho anteriormente, la clave de una buena respuesta es no pensar que con el logotipo se resuelven todas las cuestiones de comunicación visual. Creo que lo que debe reclamarse es un grafismo que soporte una estrategia visual de identidad. El logo es solo una parte de todo ello… y acaso no siempre la más importante.

¿Qué información deben ofrecer los directores de los festivales a un diseñador o que información necesita éste para que pueda plasmar en un logotipo la filosofía o la esencia del proyecto?

Efectivamente, tiene que darse una relación directa entre los directores del festival y los diseñadores (que es lo que el concurso impide). Diría incluso que debe asegurarse un trabajo conjunto, no una simple compra. Diseñar la identidad gráfica en obliga, por lo común, a tomar conciencia de la naturaleza del propio festival: por qué nace o cómo ha evolucionado, cuáles son sus públicos y los canales de comunicación más efectivos, como la gente vive la experiencia, y otras cuestiones por el estilo bastante consabidas en el mundo de la comunicación. Si no hay dedicación al tema es improbable que la identificación gráfica recoja  los conceptos que se pretenden transmitir. Los directores de los festivales tienen que aprender a pensar en términos de diseño para lograr del diseñador el mejor proyecto.

Oriol Pibernat – EINA


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