Equip Coincidències

#ESP - ENTREVISTAS,ENTREVISTAS / ENTREVISTES

#ESP – LOLA ARMADÀS I ISAIAS FANLO – TERRATS EN CULTURA

3 mai , 2016  

Lola Armadàs (Sabadell, 1978) es licenciada en Humanidades y Posgrado en gestión y producción de acontecimientos culturales y espectáculos. Del 2006 al 2014 ha trabajado en la Universitat Ramon Llull como responsable de diferentes proyectos de gestión cultural (Universidad de Verano, actividades culturales, Consejo de Estudiantes y Cooperación). Vinculada al mundo escénico desde muy pequeña, es miembro fundador de Coincidencias. Actualmente, además de la dirección de Terrats en Cultura, desarrolla tareas de gestión cultural (dirección artística, comunicación, producción) y docencia, dentro del ámbito de las artes escénicas a diferentes entidades.

Isaias Fanlo (Lleida, 1980) es licenciado en Humanidades, en Teoría de Literatura y Literatura Comparada y tiene el posgrado en Gestión de empresas y Plataformas Culturales. Ha combinado sus tareas como gestor con el trabajo de escritor (El libro rosa, 2004), traductor y periodista. Ha trabajado por instituciones tan diversas como la Feria Internacional del Libro de Frankfurt, el MACBA o el Fondo Monetario Internacional. En el ámbito de la gestión cultural, fue uno de los responsables de la campaña de los EuroGames 2008 con el lema “Come South, Play With Os” y ha trabajado ocho años en el Teatre Nacional de Catalunya, como coordinador de publicaciones, exposiciones y contenidos en torno a la programación teatral. Actualmente es doctorando becado por la Universidad de Chicago. Es miembro fundador de Coincidencias.

¡Aquí os dejamos con su entrevista!

 

¿Cómo llegasteis al mundo de los festivales?

Isaias: Por mi parte, antes de iniciar el proyecto de Coincidències, la asociación con la cual montamos Terrats en Cultura, traía unos cuántos años como coordinador de contenidos, publicaciones y exposiciones al Teatre Nacional de Catalunya, de forma que ya contaba con una experiencia considerable en el mundo de las artes escénicas. Además, había sido implicado en otros proyectos de gestión cultural, de forma que no empezaba de cero, en este sentido.

Lola: En mi caso, he estado coordinando y dirigiendo la Universidad de Verano Ramon Llull durante ocho años (podríamos decir que un festival pero en el ámbito académico), gestionando actividades culturales para el alumnado de la URL, y siempre vinculada a las artes escénicas. Por lo tanto, tampoco empezaba desde cero.

Y nuestro proyecto nace a raíz de unas jornadas de gestión cultural, organizadas por la Diputació de Barcelona, donde nos encontramos a Isaias Fanlo, Anna Piferrer y yo; los tres gestores culturales, cada cual en ámbitos diferentes. Después de dos días de talleres y conferencias, salimos de las jornadas con un proyecto medio definido, llamado Terrats en Cultura. Después de cuatro meses poníamos en marcha el primer Terrats… Y es así como llegamos de pleno al mundo de los festivales, finalmente.

 

¿Cuáles son los factores y motivos que os empujan a la hora de crear y poner en marcha este proyecto?

Hay muchísimos, de factores. Para hacer un breve resumen, podríamos decir que la crisis económica, que estaba en su apogeo cuando hablábamos de comenzar un proyecto, había provocado una crisis en las instituciones tradicionales, que no podían arriesgar en su programación por miedo a perder público y también ingresos. En una ciudad como Barcelona, unas dosis de riesgo son necesarias, y nosotros las queríamos asumir.

Por otro lado, en un momento en que la gentrificación de la ciudad se está convirtiendo en un tema de debate, Terrats en Cultura abría una nueva manera de hacer ciudad, de “recuperar” el espacio urbano para sus habitantes, y de conciliarlo también con la gente que nos visita: mediante la síntesis entre cultura y un elemento tan indudablemente barcelonés, mediterráneo, como las azoteas. Espacios con vistas desde donde podemos hacer nuestra Barcelona. En fin, todo esto nos hacía pensar que Terrats en Cultura no son sólo una buena idea, sino que podían acontecer una herramienta muy eficaz para establecer una buena relación con Barcelona.

 

¿Qué es el que destacaríais de Terrats? Cuáles son las particularidades que lo diferencian del resto de propuestas culturales de la ciudad?

Está claro que uno de nuestros grandes atractivos es que no sólo somos una propuesta cultural, sino que lo combinamos, creemos que con éxito, con una experiencia de descubrimiento de la ciudad. Nuestro público no ha pisado nunca los espacios donde tienen lugar Terrats, porque buena parte de los espacios donde las acciones de Coincidències tienen lugar son espacios privados que los vecinos abren para la ciudadanía. Esto abre puertas a la comunicación entre comunidades, y crea un ambiente íntimo, pero también de experiencia compartida.

Por otro lado, tenemos mucho cuidado con lo que ofrecemos. Intentamos que en la programación de Terrats en Cultura haya un equilibrio entre propuestas atrevidas, arriesgadas, inéditas, y otras propuestas más consolidadas o que ya han tenido éxito. De este modo, el público que viene a ver, por ejemplo, un concierto de Quart Primera, acaba viniendo también a un espectáculo de microdanza: hemos ganado, por lo tanto, espectadores; hemos provocado una curiosidad en nuestro público. Pensamos, pues, que el equilibrio, junto con la calidad de lo que ofrecemos, es un factor esencial.

Y, por último, el carácter único de la experiencia de un Terrat. Ninguno de nuestros espectáculos hace temporada, hacemos como máximo dos funciones de nuestros acontecimientos, de forma que el público que puede acceder es muy limitado. El que hagamos, después, a menudo se puede ver en otros lugares, pero no es lo mismo ver una obra de teatro en la cual se habla del mar, por ejemplo, en una sala convencional, que en una azotea con vistas al Mediterráneo. Esto, también, nos hace muy especiales.

 

¿Cuáles son los espectáculos que han tenido y tienen una mejor acogida por parte de los asistentes?

Bien es verdad que resulta difícil destacar unos cuántos. La música, por las condiciones de proximidad que ofrecemos, acostumbra a funcionar muy bien (por ejemplo, el año pasado un centenar de personas se quedaron a la lista de espera para ver Névoa), pero por ejemplo, algunas piezas teatrales que hemos hecho (Petits monstres, Adela, Kabaret Protokoll) tuvieron tanta buena acogida que después han continuado haciendo vida en salas convencionales. De hecho, este es otro de los objetivos de Coincidències: prolongar la vida de propuestas que nosotros encontramos que valen la pena.

 

¿Vuestro proyecto ha tenido mucho éxito en ediciones anteriores? Cómo han acogido los vecinos el proyecto Terrats? El hecho que se pongan en marcha proyectos de este estilo, fomenta la colaboración vecinal dentro del mismo proyecto?

El crecimiento de Terrats, pienso, ha sido progresivo los dos primeros años, hasta el punto que hemos tenido que optar por un aforo máximo de lo que hacemos. A nivel de espectadores, tenemos un número máximo de asistentes y por temas de seguridad tenemos que controlarlo mucho, de forma que tampoco podemos crecer mucho más (sí que hemos duplicado funciones de algunos espectáculos, pero, porque tampoco considerábamos justo que tanta gente se quedara en la calle).

El trato con los vecinos, o como los denominamos nosotros, los anfitriones, es uno de los puntos más complejos y a la vez más satisfactorios de Terrats en Cultura. Uno de los objetivos del proyecto es que la ciudad redescubra su patrimonio de azoteas y, debido al crecimiento de actividades que, desde que pusimos en marcha Terrats en Cultura, se ha desarrollado en Barcelona, hemos participado en la exitosa recuperación de este espacio tan simbólicamente barcelonés. Pero volviendo a los vecinos: pensamos que en toda comunidad siempre hay alguien que recibe con escepticismo la iniciativa. Es normal: siempre hay el miedo que se haga una fiesta en vez de un acontecimiento cultural. Ahora, son siempre estos vecinos los que acaban más satisfechos de la experiencia, y los que nos piden de hacerlo otra vez!

 

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes que habéis tenido que hacer frente para el desarrollo y consolidación de Terrats en azoteas vecinales? Cuáles son los factores más importantes a la hora de escoger los espacios para el proyecto?

Las ventajas de trabajar con vecinos tienen que ver con la proximidad: el trato con las comunidades es cercano y cómplice, y de hecho ellos son los primeros beneficiados de un Terrats en Cultura, porque ayudamos a revitalizar un espacio a veces abandonado. Los inconvenientes, también, tienen que ver con esta proximidad: cada comunidad es diferente y a veces tenemos que hacer frente a escepticismos, pero, de nuevo, el resultado siempre ha sido muy positivo.

En cuanto a los factores, hay muchos: la medida de la azotea (tiene que poder acoger un cierto número de personas sin poner en riesgo la comodidad y la seguridad de nadie), su situación, si tiene vistas o no, si forma parte o no de un edificio emblemático, etc. Ahora bien, siempre decimos que cada espectáculo tiene su azotea, de forma que a priori no descartamos ninguna. Por ejemplo, una azotea en un edificio fabril nos puede interesar más que una azotea modernista si estamos buscando un espacio para hacer una obra de teatro que pase en una fábrica. De hecho, uno de los retos de Terrats en Cultura es encontrar el “maridaje” perfecto entre cada espectáculo y la azotea donde se hará.

 

¿En cuanto a la experiencia lograda a lo largo de este proyecto, que habéis aprendido de ediciones anteriores? Ha habido muchos cambios respeto la primera vez que inaugurasteis Terrats?

Ahora que tenemos una cierta experiencia acumulada y recorrido, hacemos las cosas de manera más ágil: ya sabemos, en general, los retos que tendremos en cada Terrat, y esto tranquiliza. En la primera edición del festival, por mucho que antes hicimos un par de espectáculos para probar virtudes y defectos del proyecto, nos encontrábamos todo de dificultades que no imaginábamos: tomas de corriente que no funcionan, accesibilidad, incidencias de sonido y de luz… y teníamos que improvisar. Ahora ya hace años que esto no pasa porque hemos ido ajustando y aprendiendo, y que sabemos perfectamente el que nos encontraremos. Todos lo agradecemos: el público, los artistas, los anfitriones, y nosotros, que ya no sufrimos tanto.

 

¿Qué tipo de público se congrega a los Terrats? Cómo lo fidelizáis? Qué estrategias utilizáis para captar nuevos espectadores?

El público que asiste a los Terrats en Cultura es bastante heterogéneo. Pero si tuviéramos que hacer un perfil de público sería, más bien, de nivel cultural medio – alto, de más de 30 años y, mayoritariamente, de la ciudad de Barcelona. Nuestro público no sigue, en general, los acontecimientos masivos sino que atiende más a acontecimientos de proximidad y alternativos.

En este sentido, no hemos tenido que crear una estrategia comunicativa para la fidelización del público, sino que el atractivo inherente al propio proyecto ha provocado un tipo de fidelidad de serie. Y esto lo hemos trabajado a través del concepto de comunidad, creando el hashtag #GentdeTerrat.

Las estrategias para captar nuevos espectadores son, básicamente, a través de las redes sociales donde cada vez estamos más presentes, y, sobre todo, #los medios que han hecho eco (TVE, Tv3, BTV, La Vanguardia, TimeOut, El Periódico, AHORA, El País, Enderrock, Cadena Ser, Radio 4, etc).

 

La comunicación es un factor clave para el desarrollo de cualquier acontecimiento. ¿Qué papel desarrollan las redes sociales en la difusión de vuestro proyecto? ¿Utilizáis otros canales?

Cómo hemos dicho antes, uno de nuestros pilares comunicativos han sido y son las redes sociales. Desde el principio, los Terrats en Cultura son uno proyecte “papel-free”, es decir, no imprimimos material de difusión y los programas de mano son la página de cada espectáculo, accesible desde cada smartphone. Por lo tanto, la difusión en línea y las redes sociales toman un papel esencial. Tenemos la suerte de contar al equipo con un community manager muy experimentado en el tema (en Francesc Esteve, @funkyover en las redes) que nos ha ayudado a potenciar nuestra presencia en redes.

También utilizamos otras vías, cómo hemos dicho antes, la prensa es crucial para nosotros. Pero, también el envío de boletines, promociones de sorteos de entradas a través de plataformas como el TR3SC, y complicidades con otras entidades y los artistas participantes a la hora de hacer difusión.

 

Para finalizar, ¿qué consejos compartiríais con aquellos que quieren hacer frente al reto de crear y organizar un proyecto de estas características?

Isaias: Yo diría que es muy importante tener una buena idea y muchas ganas de sacarla adelante, porque es una experiencia muy satisfactoria, pero también exigente. Si hay una planificación previa, y si se ha sabido escuchar (hay mucha gente con capacidad de ayudarnos, y tenemos que saber hacerles caso, pero también cuestionar sus ideas con criterio), ya hay mucho trabajo hecho. Después, perseverancia, y buen humor. Estos son los ingredientes básicos de la receta: buenos ingredientes y cocinar con cariño. Y, por supuesto, disfrutar de lo que hemos sabido cocinar!

Lola: Pues, yo sólo añadiría tener un buen equipo (buenos profesionales y mejor personas) porque proyectos de estas características donde el trabajo es voluntario, es muy importante que este grupo de personas esté implicado y haya buen ambiente: complicidad y el trabajo en equipo. Sobre todo, con ganas y que cada miembro del equipo se sienta realizado.


Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *